30 de septiembre del 2009
Valoración de las fiestas de San Fermin txiki hecha por la Comisión de Fiestas del Casco Viejo
Viernes 25 de septiembre
«Chupinazo de fiestas. Las escuelas del barrio se vuelcan en el acto, así como jubilados y madres. La gente comenta que hay más ambiente que nunca. Por el contrario los municipales no han quitado los coches en el espacio festivo ni han señalizado la prohibición de aparcar. Tampoco lo harán en el recorrido de los gigantes.
Primera tarde de fiestas. Jóvenes del barrio trabajan voluntariamente en la preparación y desarrollo de los actos. Al mismo tiempo son identificados por municipales como si su trabajo comunitario fuera delito. Simultáneamente la plaza de Navarrería disfrutaba de sus primeros momentos festivos. Llena de criaturas desafiaba la prohibición absurda del Ayuntamiento a golpe de chocolate y bizcochos.
Manifestación del viernes. Mucha participación, alegría y reivindicación. Un barrio unido comenzaba a demostrar que las fiestas son suyas. Como representación de los Gobernantes, gran presencia policial. Única nota disonante en la armonía vecinal. Sale la luna y en la plaza, sin pavimentar, no hay escenario.
¿Y la Verbena? Prohibida. Una nueva traba, un nuevo golpe de imaginación. Desde los balcones la música desafío la sinrazón. Y abajo en el suelo, entre el polvo, los petachos, los bares abarrotados y las ganas de fiesta, surge del trabajo solidario otra fuente de caños de cerveza y kalimotxo. Se prohíbe la carpa pero el barrio ofrece la barra popular».
Sábado 26 de septiembre
«La vecindad, unos preparados para salir y otros pensando en entrar. Luce el sol. A contracorriente, Municipales se dedican a multar a la juventud que se encuentra por las calles. Identificaciones sin motivo, denuncias falsas, entradas en locales, paseos por los tejados, con su prepotencia santamariana. Impresionante despliegue policial acorde al terrible delito cometido: Una verbena en un balcón. Pero más impresionante el despliegue vecinal: gigantes, kilikis, trikitilariak, zanpanzar, gaiteros, fanfarres, charangas, dantzaris… y muchísima gente, hace de nuevo de la fiesta una reivindicación, kalejira que ya para siempre permanecerá en la memoria popular.
Las calles se van ocupando con mesas, sillas y viandas. Los que optan por los calderetes se encuentran con la plaza cerrada. Nueva traba, nueva solución. No hay candado que encierre a la fiesta.
Cae el sol, suena el cohete. La ganadería del barrio sale de los corrales sin cobrar un duro, como siempre y ya van más de 30 años. La chavalería canta y corre. El encierro ha sido especialmente peligroso y no por un toro rezagao sino por el mal estado de las calles. Tuvimos algún disgusto. Aprovechamos el momento para agradecer la decisión política de última hora de dejarnos sin asfalto. Pero ni los Carrozas en su Cross ni la chavalería en sus encierrillos renunció a perder sus calles que hablaron en un estruendo popular que repetía. JAI HERRIKOIAK.
Las murallas siempre han abrazado este barrio, pero este año otro abrazo malintencionado: controles policiales en el Portal de Francia y seguimientos obsesivos detrás de una bebida reconvertida en material punible. A pesar del decomiso y la intimidación, la barra resurge y calma la sed de fiesta».
Domingo 27 de septiembre
«Día de resaca para unos y para otros la procesión, que no se le olvide a nadie, organizada por la Comisión de Fiestas. Una vez más una mujer la protagonista principal: Nuestra Alcaldesa Txiki. Trascurre una jornada tranquila que culmina en un encierro para los de casa.
Fin de fiestas y momento de agradecimientos: desde la Comisión agradecemos a toda la gente del barrio y de la ciudad el apoyo demostrado con su participación y colaboración en los actos, simbolizado en miles de pañuelos y pegatinas. A los grupos Atrincherados, AFU, Orkestra Marxista, 7 balas, Zartakoka, Iraultza y Ultimos Reyes, que debido a las trabas continuas no pudieron actuar. A todas las personas que trabajaron para la fiesta, destacando a nuestro Uli que con 13 años no dejó pasar un solo acto sin hacer sonar la hucha de la voluntad.
Y por último agradecer al Equipo de Gobierno Municipal todos los obstáculos y zancadillas que hemos sufrido antes y durante las fiestas. Nos gustaría llamar a la reflexión a todo aquel que ha querido usurpar y sabotear las fiestas. Se ha demostrado que surgen del barrio y que es el barrio el que las organiza.
Es el momento de empezar a trabajar para que la próxima edición la valoración sea en otros términos. Por eso la Comisión de Fiestas convoca una reunión con los representantes municipales para la organización de unas fiestas sin prohibiciones, imposiciones y con colaboración».